La historia detrás

"He recibido toneladas de preguntas acerca de cómo vino a mi mente la historia de Crepúsculo y como fue publicada. Quizás estoy asesinando mi página de PREGUNTAS FRECUENTES (FAQ) haciendo esto, pero esta es la historia completa:

(AVISO: Primero: En el siguiente relato hay SPOILERS de CREPUSCULO – Twilight -; si no quieres arruinar el suspenso, deja de leer… AHORA! Segundo: Como habrán podido adivinar por el tamaño de mi libro, no les voy a contar una historia corta – esto les va a llevar un rato. Están avisados.)

Escribirlo: Conozco la fecha exacta en que empecé a escribir Crepúsculo, porque esa fue también la fecha del primer día de las lecciones de natación de mis hijos. Entonces puedo decir con certeza que todo comenzó el 2 de Junio de 2003. A estas alturas, no había escrito nada mas que unos pocos capítulos (de otras historias) y nunca llegue muy lejos con ellos desde el nacimiento de mi primer hijo, seis años antes.

Me desperté el 2 de Junio con un sueño sumamente vívido. En mi sueño, dos personas tenían una intensa conversación en un claro del bosque. Una de esas personas era una chica normal. La otra persona era fantásticamente hermoso, brillante, y un vampiro. Estaban discutiendo acerca de las dificultades inherentes al hecho de que A) se estaban enamorando el uno del otro y B) que el vampiro estaba particularmente atraído por la esencia de su sangre, y estaba teniendo dificultades en controlarse y evitar asesinarla inmediatamente. Para lo que seria una transcripción en esencia de mi sueño, por favor remítanse al Capitulo 13 (Confesiones) del libro Crepúsculo.

Aunque tengo un millón de cosas que hacer (como por ejemplo hacer el desayuno a niños hambrientos, vestir y cambiar los pañales a las mencionadas criaturas, encontrar sus trajes de baño que nadie puso en el lugar correcto, etc.), me quede en la cama, pensando en el sueño. Estaba tan intrigada por la anónima pareja de la historia que odiaba dejar en el olvido la idea; era esa clase de sueños que te hacer querer llamar a tu amiga y aburrirla con una descripción detallada del hecho. (también, el vampiro era tan endemoniadamente apuesto, que no quería perder la imagen que tenia de el en mi mente.) Sin muchas ganas, me levante e hice mis tareas inmediatas, deje todo de lado y me senté en la computadora a escribir – algo que no hacia desde hacia tanto tiempo que me pregunte por que me molestaba en hacerlo. Pero no quería perder mi sueño, por lo que escribí todo lo que pude recordar, llamando a los personajes "el" y  "ella."

A esa altura, no paso un solo día sin que escribiera algo. En los días malos, quizás podía escribir una o dos paginas; en un buen día, podía terminar un capitulo entero y así avance. Escribía mayormente de noche, después que los niños se dormían y podía concentrarme por más de cinco minutos sin ser interrumpida. Empece por la escena en el claro del bosque y  segui hasta el final. Después volví al principio y escribí hasta que las piezas se acomodaron. Llegue hasta el camino que llevaba al claro y que conectaba las dos partes de mi libro a fines de agosto, tres meses después.

Me tomo un tiempo encontrar el nombre para mi dúo anónimo. Para mi vampiro (del cual estoy enamorada desde el día UNO) decidí utilizar que alguna vez considere romántico, pero que había pasado de moda hacia décadas. El Sr. Rochester de Charlotte Bronte y el Sr. Ferrars de Jane Austen fueron los personajes que me levaron al nombre Edward. Intente llamarlo así y encajo perfectamente. El nombre de la protagonista femenina fue mas dificil. Ningun nombre me parecia el adecuado. Después de pasar mucho tiempo con ella, la quería como una hija y ningún nombre era lo suficientemente bueno. Finalmente, inspirada por ese amor, le di el nombre que guardaba para mi hija, la que nunca llego (después de tener tres hijos varones) y que a esta altura, ya no aparecería: Isabella.

Huzzah! Edward y Bella tenian nombres. Para el resto de los personajes, hice muchas investigaciones en los registros censales, buscando los nombres más populares en los tiempos en que nacieron. Algunos detalles triviales: Rosalie originalmente se llamaba "Carol" y Jasper primero fue "Ronald." Me gustan mucho mas sus nuevos nombres, pero aun hoy aun se me escapa algún Carol o Ron por accidente. Eso confunde mucho a la gente cuando lee los manuscritos.

Para encontrar el lugar, simplemente necesitaba un lugar ridículamente lluvioso. Busque en Google, como hago con todas mis búsquedas y busque el lugar más lluvioso en los Estados Unidos. Resulto ser la Península Olympic Península en el estado de Washington. Busque un mapa del área y lo estudie, buscando un lugar pequeño, fuera del camino, rodeado por bosques... Y allí, exactamente donde quería que estuviera, estaba el pequeño pueblo llamado "Forks." No hubiera sido más perfecto si lo hubiera nombrado yo misma. Busque en Google una imagen del área y como si el nombre no hubiera sido suficiente para venderme el lugar, las maravillosas fotografías hubieran hecho el resto. (Imágenes como esta del Hoh Rainforest (no muy lejos de Forks). Durante la investigación de Forks, descubrí la Reservación Indígena La Push, hogar de la Tribu Quileute. La historia Quileute es fascinante y algunos miembros de las leyendas de la tribu rápidamente se metieron en mi historia.

Todo este tiempo, Bella y Edward eran, en el sentido mas literal, voces en mi mente. Voces que simplemente no se podían callar. Me quedaba despierta tan tarde como podía tratando de obtener todo el material en mi mente mientras escribía y entonces, me arrastraba, exhausta, hasta la cama (mi bebe todavía no dormía toda la noche) solo para dejarlos empezar otra conversación en mi cabeza. Odiaba perderme algo por olvidarme, por lo que me quedaba despierta y volvía a la computadora. A veces tenía papel y lápiz junto a mi cama para tomar nota para poder de vez en cuando dormir un poco. Era un desafió excitante intentar descifrar la mañana siguiente los garabatos ilegibles que había dibujado en la oscuridad a través del papel.

Durante el día, no podía estar lejos de la computadora, tampoco. Cuando estaba varada en las clases de natación debajo del abrasador sol de Phoenix, podía diagramar argumentos y escenas y llegaba a casa con tanto material que nunca podía escribir lo suficientemente rápido. Era nuestro típico verano en Arizona, caliente, soleado, caliente y caliente, pero cuando recuerdo esos tres meses, puedo recordar los detalles verdes de la lluvia y el frío, como si realmente hubiera pasado el verano en el bosque húmedo de Olimpyc.

Cuando había terminado el cuerpo de la novela, empecé a escribir epílogos… cantidad de epílogos. Algunas veces me parecía un hecho que no estaba preparada para dejar ir a mis personajes, así que empecé a trabajar en una secuela. Mientras tanto, continué con la edición de Crepúsculo de manera compulsiva.

Mi hermana mayor, Emily, era la única que realmente sabia lo que estaba pasando. En junio empecé a enviarle capítulos tan pronto como los terminaba y pronto se convirtió en mi sección de aliento. Ella siempre estaba controlándome para ver si tenía algo nuevo para ella. Fue Emily la primera que sugirió, después de haber terminado, que debería intentar que Crepúsculo fuera publicado. Quede tan impactada por el hecho de que realmente había terminado un libro entero, que decidí intentarlo.

Intentando ser Publicado: Poniendo de alguna manera, yo no tenía una idea de lo que significaba publicar un libro. Pensé que era así: imprimías una copia de tu novela, la envolvías en papel madera, la enviabas a una editorial. JO JO JO! Ese es un buen chiste. empecé googleando (naturalmente) y empecé a darme cuenta que no era de la manera que debía hacerlo. (Las películas nos mienten! Por Que?! Una nota aparte: nunca podrían disfrutar la nueva versión de Steve Martin “Mas barato por Docena” cuando sabes que tan el escenario enloquecedor que rodea una publicación) Toda la cosa viro en cartas, agentes literarios, envíos simultáneos vs. envíos exclusivos, sinopsis, etc. Cosas extremadamente intimidantes, que casi lograron hacerme abandonar el intento. Ciertamente no fue creer en mi fabuloso talento lo que me empujo a seguir; creo que amaba tanto a mis personajes y ellos eran tan reales, que quería que la gente los conociera también.

Me suscribí a WritersMarket.com y compile una pequeña lista de editoriales que aceptaban envíos no solicitados y unos pocos agentes literarios. Fue para esa época cuando mi hermana menor, Heidi, me menciono el sitio de Janet Evanovich. En su sección de Preguntas y Respuestas para escritores, Janet E. Menciono Writers House, entre unas pocas otras, como los que realmente conocían como iba el asunto en el mundo de los agentes literarios. Writers House entro en mi lista de deseos como lo mas deseado y querido.

Envié alrededor de quince solicitudes (y todavía tengo mariposas residuales en mi estomago cuando voy al correo a enviar cartas – escribirles fue de lo mas terrorífico). Voy a declarar, para dejarlo claro, que mis solicitudes eran malísimas y no le echo culpas a ninguno de los que me enviaron sus rechazos (recibí siete y ocho de esas. Todavía las tengo). El único rechazo que realmente me dolió fue la de un pequeño agente que leyó el primer capitulo cuando dejo caer el hacha sobre mi cuello. Ese rechazo llego justo cuando Little, Brown me había elegido para un contrato de tres libros, por lo que no me molesto en lo mas mínimo. Debo admitir que considere enviarle una copia de ese rechazo pegada a mi contrato a Publisher's Weekly, pero tome un camino mas elevado.

Mi primer gran quiebre vino en la forma de un asistente de Writers House llamada Genevieve. No pude saber sino mucho después que tan afortunada era; resulto que Gen no sabía que 130,000 palabras era una cantidad impresionante de palabras. Si ella supiera que 130mil palabras equivale a 500 páginas, probablemente nunca me lo hubiera pedido. Pero ella no lo sabia (y vean mi imagen secándome el sudor de la frente) y me pidió los tres primeros capítulos. Estaba aterrorizada por la respuesta positiva, pero un poco preocupada porque pensé que el principio de mi libro no eran la parte más fuerte de la historia. Le envié por mail los tres capítulos y recibí una carta unas pocas semanas después (Me costo muchísimo abrirla, mis manos estaban tan débiles del miedo). Era una carta muy agradable. Gen volvió a la carta una vez tipeada con una lapicera y subrayo dos veces lo mucho que había disfrutado los tres primeros capítulos (todavía tengo esa carta, por supuesto), y me pregunto por el resto del manuscrito. Ese fue el momento exacto en el que me di cuenta de que podía llegar a ver Crepúsculo impreso, y uno de los puntos mas felices de mi vida entera. Grite muchisimo!

Un mes después de enviarle el manuscrito, recibí un llamado de Jodi Reamer, una honesta hasta lo inimaginable agente literaria, que quería representar a mi libro. Intente sonar como una profesional y como un adulto durante toda la conversación, pero no estoy segura si realmente la engañe. Una vez mas, mi suerte fue tremenda (y por lo general no tengo buena suerte – nunca gane nada en mi vida y nadie atrapa un pez en el bote en el que voy) porque Jodi es la super agente. No habría podido terminar en mejores manos. Ella es en parte abogada, en parte ninja (esta trabajando para obtener su cinturón negro en este momento, no bromeo), una editora asombrosa por derecho propio y una gran amiga.

Jodi y yo trabajamos por dos semanas para darle forma a Crepúsculo antes de enviárselo a los editores. La primera cosa en la que tuve que trabajar fue en el titulo, el cual empezó siendo Forks (y todavía tengo una tenue nostalgia por ese nombre) Entonces pulimos unas pocas líneas y Jodi lo envió a nueve diferentes casas editoras. Esto realmente atento contra mi habilidad para dormir pero afortunadamente el suspenso no duro mucho.

Megan Tingley, de Megan Tingley Books, perteneciente a Little, Brown and Company, leyó Crepúsculo en un vuelo a través del país y llego a Jodi el día después del fin de semana de Acción de Gracia con un acuerdo tentativo tal que honestamente pensé que Jodi estaba pateándome las piernas – especialmente en la parte en la cual ella rechazo la oferta y pidió mas. El golpe fue tal que, para el final del día, estaba tratando de procesar la información de que no solo mi libro iba a ser publicado por uno de los más grandes editoriales de literatura juvenil del país, sino que también iban a pagarme por ello. Por mucho tiempo, estaba convencida de que realmente era una cruel broma pero no podía imaginarme quien podría llegar a esos extremos para jugar con el corazón de alguien tan insignificante. Y así fue como, en el curso de seis meses, Crepúsculo fue soñado, escrito y aceptado para su publicación.

Todas estas cosas se volvieron locas cuando el acuerdo para la película y toda la atención de pre publicación que Crepúsculo continuaba recibiendo. Aunque por lo general me vuelvo impaciente, estoy contenta haber tenido los últimos dos años para llegar a entender la situación. Y ahora me encuentro feliz viendo Crepúsculo en los anaqueles de las librerías y un poco mas que asustada también. Después de todo, fue el producto del amor, el amor por Edward y Bella y por el resto de mis amigos imaginarios y ahora estoy aterrorizada porque otra gente los conozca también."

 

 

Agradecemos a Seth de Stephenie Meyer Official Site por permitirnos traducir su información. Nuestras traducciones no son perfectas ni oficiales por lo que, agradeceremos dispensar cualquier involuntario error.